Mama Tuberosa

mama tuberosa tratamiento

¿Qué es la mama tuberosa?

La mama tuberosa es una anomalía mamaria que se produce en muchas mujeres caracterizándose por la asimetría de los pechos. A día de hoy esta irregularidad puede ser tratada mediante intervención quirúrgica.

En Top Clinic cada caso de mama tuberosa es distinto, por ello las técnicas usadas se ajustan a cada paciente proporcionando una atención 100% personalizada.

Llámanos y resolvemos todas tus dudas por teléfono.

La felicidad es bella

Queremos verte feliz, porque no hay nada más bello que la felicidad.

Déjanos tus datos y nos pondremos en contacto contigo lo antes posible para agendar una cita en una de nuestras clínicas:

Pide cita GRATIS

¿Cuál es el pronóstico de las mamas tuberosas?

El especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora es quien diagnosticará la mama tuberosa y establecerá el pronóstico (leve o grave) de la afección. Sin embargo, la paciente puede identificar algunos signos claros de este tipo de seno:

  • Tiene una forma cónica o tubular en vez de redondeada, que es la forma natural del seno femenino.
  • Existe mucha separación entre ambas mamas.
  • La parte inferior del seno está poco desarrollada, de manera que la superior caerá por su peso hacia abajo.
  • Las areolas son muy grandes, sobre todo si se comparan con el tamaño del resto de la mama.
  • Hay una asimetría clara entre las dos mamas. Además, la malformación puede afectar solo a una mama.
  • Hay un surco submamario elevado y estrecho.
  • El lateral de la mama suele estar poco desarrollado.

Tipos de mamas tubulares

En el diagnóstico de los senos tubulares se tiene en cuenta el nivel de gravedad de la afección. Existen tres grados, en función de los cuales habrá que practicar una remodelación del seno o tan solo implantar una prótesis.

  • Grado 1. En este caso, que es el más común en todas las pacientes, las areolas están desviadas hacia abajo y adentro. Sin embargo, el volumen de los senos es prácticamente normal. En este grado, la malformación se podrá solucionar a partir de una prótesis mamaria.
  • Grado 2.En este nivel, los cuadrantes inferiores de la mama son deficientes, mientras que la areola queda mirando hacia abajo.
  • Grado 3. Es el nivel de mayor gravedad. Habría que practicar una remodelación entera de la mama, ya que la malformación afecta a todos los cuadrantes del seno, presentando este un aspecto de tubo y una base mamaria mínima o, incluso, inexistente.

¿En qué consiste el tratamiento de las mamas tuberosas?

El único tratamiento para las mamas tubulares es la cirugía plástica. En los casos más leves, se puede colocar un implante y, con esto, la afección quedará solucionada. Pero, en las situaciones más graves, habrá que realizar una remodelación glandular completa.

La remodelación consiste en reducir el diámetro de la areola y realizar unas incisiones en distintos puntos de la mama para distender la zona rígida. Así, el tejido mamario se distribuirá de forma uniforme y dará un aspecto redondeado al seno.

Los pasos que el cirujano plástico sigue en esta intervención son:

  • Reducción del tamaño de la areola. En la mama tuberosa, esta parte del seno tiende a ser excesivamente grande y descompensada.
  • Reconstrucción de la parte inferior de la mama. Como esta suele estar muy poco desarrollada, habría que incidir en un mayor desarrollo de ella.
  • Relleno de la mama con grasa obtenida mediante liposucción water-jet. Esta se hace con agua a presión y presenta ventajas frente a los métodos de liposucción tradicionales. El beneficio más destacable del método water-jet es que evita dañar los vasos sanguíneos y linfáticos, garantizando mayor supervivencia y mejor aprovechamiento de la grasa.

Aproximación de las mamas una a la otra.

Recomendaciones para el postoperatorio

Después de una operación de remodelación de las mamas tubulares, hay que seguir unas pautas estrictas para evitar complicaciones.

  • Evitar el tabaco. Al menos, mientras la grasa que se ha introducido en el seno se desarrolla y se integra con la del resto del cuerpo. Una vez que se haya completado este proceso, la grasa crecerá al mismo ritmo que la demás.
  • Ingreso hospitalario de 24 horas. Como suele aplicarse anestesia general, la paciente permanecerá ingresada, al menos durante un día completo. En este tiempo, el cabecero de la cama deberá estar ligeramente inclinado para evitar tumbarse de lado.
  • Pautas de medicación. Una vez el doctor haya dado el alta, la paciente deberá tomarse los analgésicos, antiinflamatorios y relajantes que se le hayan pautado. A veces, se administra una inyección de heparina durante algunos días. Este último punto es de vital importancia dado que, de no recibir la heparina, se pueden producir problemas de coagulación en la sangre.
  • Aplicar antiséptico. Es mejor no mojar las cicatrices con agua y jabón, tan solo habrá que limpiarlas con un antiséptico para que no se infecten.
  • No realizar movimientos bruscos con los brazos.

Una vez transcurrido un mes desde la operación, se puede dar por concluido el postoperatorio y la paciente podrá retomar su vida con total normalidad.

Ahora bien, hay que estar al tanto de posibles complicaciones derivadas de la intervención:

  • Infección. Si se aplican los antisépticos correctamente y se ingiere la medicación recomendada por el médico, no tendría por qué darse ninguna infección. Pero, a veces, ocurre debido a que existen factores de riesgo o se ha llevado a cabo la colocación de una prótesis. Hay que saber que esta es un cuerpo extraño y puede llegar a infestarse.
  • Hematoma. No es un simple moratón. Se trata de una acumulación de sangre producida durante la intervención que, a veces, se muestra en forma de hematoma. Si no es grande, este desaparecerá poco a poco. Pero, si es grave, podría necesitarse una segunda intervención para drenar la zona.
  • Seroma. Es una acumulación de líquido.
  • Alteraciones varias de la cicatrización. Esto irá en función de cada paciente y de su salud. Hay quien posee especial dificultad para que le cicatricen los puntos y las heridas, mientras que en otros este proceso se da con sorprendente rapidez.


Como colofón, diremos que la mama tuberosa es una afección estética que no produce ningún daño a la salud, pero sí puede ocasionar problemas psicológicos en la paciente. Por ello, es vital detectar los signos a tiempo y consultar con un especialista la solución más adecuada en cada caso