Pecho

reduccion de pecho

¿En qué consiste el tratamiento estético del pecho?

 ¿Tu pecho te molesta, te incomoda o empiezas a sentir el peso de los años? ¿Te has hecho una mastectomía y quieres recuperar tus senos? La cirugía mamaria puede ser una solución para ti.

Los profesionales estéticos de Top Clinic te dan la bienvenida y te aconsejan sobre el tratamiento de mamas que mejor se adapte a tus expectativas y tus necesidades, como un aumento de mamas o una reducción de mamas o tal vez esa elevación de pecho caído tras los embarazos y lactancias. Es tu momento, piensa en ti, siéntete guapa.

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¿A quién está dirigido este tratamiento?

Esta operación, por lo general, se realiza para aliviar un malestar físico, más que por motivos estéticos. Las mujeres que se someten a ella suelen estar preocupadas porque el excesivo tamaño de sus pechos les causa molestias físicas y no les permite realizar determinadas actividades con comodidad. Es recomendable esperar hasta que el pecho se haya desarrollado completamente, aunque, en el caso de que los problemas físicos sean importantes, se puede realizar con anterioridad.

Los principales problemas que tienen las mujeres que se enfrentan a esta operación son los siguientes:

  • Dolor crónico en espalda, hombros y cuello.
  • Limitaciones para realizar ciertas actividades físicas.
  • Dificultad para encontrar ropa adecuada.
  • Erupciones cutáneas debajo de las mamas.
  • Una autoestima baja debido al tamaño de sus pechos.
  • Dolor en los nervios.
¿Qué es la rinoplastia ultrasónica?

La rinoplastia ultrasónica es una alternativa al tratamiento comentado en los apartados anteriores. Sus resultados son visibles en menos tiempo, la recuperación es más corta y ofrece diversas ventajas gracias al uso de un bisturí piezoeléctrico. Esta herramienta emite vibraciones ultrasónicas que tienen la capacidad de cortar y modificar el hueso con la máxima seguridad y con una exactitud milimétrica.

Además, no daña la mucosa, el cartílago, el músculo o los vasos sanguíneos. El objetivo es realizar el cambio necesario sin afectar a las estructuras aledañas. De este modo, no aparecen hematomas y se evita el taponamiento nasal. 

Todos estos beneficios contrastan con la práctica de la rinoplastia tradicional. Esta consiste en el uso de un escoplo y de un martillo para realizar los cortes necesarios y reubicar así los huesos afectados. Tantos impactos provocan inflamación, hematomas y la utilización de tapones para evitar el sangrado durante las 72 horas posteriores a la cirugía. El paciente tendrá dificultades respiratorias, molestias y una recuperación no siempre fácil de afrontar.

Duración

La reducción mamaria se realiza en el quirófano; suele ser preciso el ingreso hospitalario y se recibe el alta al día siguiente. Se realiza bajo anestesia general y la duración aproximada ronda las 2 o 3 horas. Antes de darle el alta a la paciente, se le retiran los drenajes y se sustituye el vendaje adhesivo por un sujetador elástico especial.

A pesar de que, a simple vista, es posible observar los resultados de inmediato, la hinchazón y las cicatrices de la cirugía pueden tardar meses en desaparecer por completo. Eso sí, el resultado final es permanente, aunque el tamaño de las mamas puede llegar a cambiar a causa del envejecimiento y la pérdida o aumento de peso. Esta operación consigue reducir el dolor de la parte superior de la espalda, de los hombros y el cuello, y permite a la mujer realizar actividades físicas que antes no podía hacer por molestia o incomodidad.

¿Cuánto cuesta una reducción de pecho?

Hacerse una operación de reducción de mamas ha experimentado un constante crecimiento de precio en los últimos años. Esto es debido a que las técnicas que se utilizan han mejorado bastante, además de que existe un mayor número de profesionales y el equipamiento es de mejor calidad. Todo ello conlleva que el precio aproximado de hacerse esta cirugía esté entre los 4.000€ y los 6.000€. Aun así, depende de diferentes factores difíciles de calcular, ya que las pacientes pueden presentar multitud de características diferentes o necesitar un tipo de reducción de pecho u otro.

Los principales factores que influyen en la variabilidad del precio son el tipo de centro hospitalario, la técnica que se vaya a utilizar, el tipo de mama o los profesionales que vayan a realizar la operación. Es necesario tener presente que los gastos incluyen lo siguiente:

  • Centro hospitalario: Estos gastos pueden ir desde los 1.200€ hasta los 2.000€. Esto se debe a que el centro tiene que incluir la posibilidad de que la paciente permanezca ingresada y esté constantemente vigilada.

 

  • Técnica empleada: Si la intervención que se realiza es sencilla, el precio será menor que en el caso de una operación en la que es necesario reconstruir y recolocar la areola.

 

  • Equipo de cirujanos profesionales: En función del equipo de profesionales que realice este procedimiento, el precio será mayor o menor.

 

  • Anestesista: Suele variar entre los 500€ y los 1.000€. Este precio cambia en función de la duración y la dificultad de la intervención.

 

  • Estudio preoperatorio y revisiones posteriores: Ambos servicios incluyen electrocardiogramas, mamografías, analíticas, ecografías, etc. Su coste aproximado está entre los 100€ y los 300€.
¿Cuándo entra por la seguridad social una reducción de pecho?

La cirugía plástica se ocupa de la corrección de todo proceso adquirido, congénito, tumoral o involutivo que necesite una reparación o afecte a la función corporal. Incluye dos áreas de actividad:

  • Cirugía plástica estética: Está dirigida a pacientes sanos que quieren realizar correcciones en su cuerpo con el objetivo de lograr una mayor armonía facial y corporal.

 

  • Cirugía plástica reparadora: Restaura el aspecto físico por lesiones sufridas en accidentes, tumores y enfermedades de la piel, anomalías congénitas, etc. Es decir, repara una parte del cuerpo que está causando daño a la persona que lo sufre; no es una cuestión estética.


La gran mayoría de operaciones de cirugía reparadora están incluidas dentro de las prestaciones que ofrece la Seguridad Social. En el caso de la operación de reducción de pecho es necesario dejar claro que solo estaría incluida en la Seguridad Social si provoca algún tipo de daño verificable. Por ejemplo, unas mamas excesivamente grandes pueden provocar dolor de cuello, de espalda, irritaciones en la piel, etc.; esto es demostrable mediante un justificante médico. Sin embargo, si las mamas solo suponen un problema estético y es imposible demostrar el daño físico, la Seguridad Social no se hace cargo del precio de la operación.

El postoperatorio de una reducción de pecho, ¿es duro?

Tras esta cirugía es bastante normal encontrarse cansada, pero lo común es hacer una vida prácticamente normal una vez pasados varios días. Aunque las mamas pueden molestar un par de semanas, el resto de dolores se controlan bastante bien con los medicamentos que prescriba el cirujano. También es normal comenzar con una sensación de ardor en los pezones para luego notar una disminución de la sensibilidad en ellos. El edema que causa la intervención puede mantenerse durante varias semanas y es posible que en algún momento salga un poco de líquido por las incisiones realizadas.

Para favorecer la cicatrización de las heridas, es necesario evitar hacer deporte u otras actividades físicas durante un tiempo, entre ellas la práctica sexual. El cirujano debe hacer un seguimiento durante los meses posteriores a la operación para ver cómo evoluciona. En el caso de que la paciente sienta alguna molestia inesperada, o que no está entre las más comunes, lo más recomendable es ponerse en contacto con su médico rápidamente. También es necesario tener en cuenta que la forma definitiva de los pechos no se podrá ver hasta que hayan pasado unos meses de la operación.

¿Qué riesgos tiene una mamoplastia de reducción?

Aunque el índice de complicaciones de este tipo de intervención es bajo, los principales riesgos que se pueden dar son los siguientes:

  • La propia cicatriz de la mamoplastia, por lo general, tiene una apariencia satisfactoria; sin embargo, a veces es necesaria cirugía correctiva u otro tipo de tratamientos.
  • Una disminución de la sensibilidad en los pezones y en la piel de los pechos. Esto puede darse de forma temporal (algo frecuente) o permanente.
  • En reducidas ocasiones puede ocurrir que existan pequeñas diferencias de forma, tamaño y situación de pezones y senos, que pueden requerir una nueva intervención para corregirlos.
  • La abertura de suturas. En esto tiene gran influencia la tensión a la que han sido cerradas y el trato que se le haya dado a los tejidos, sobre todo los que se encuentran al borde de las heridas.
  • Disminución de la capacidad de lactancia. Si es necesario desplazar la areola y el pezón a cierta distancia de su ubicación normal, esto puede provocar una reducción de la posibilidad de lactar para la mujer.
  • Pueden aparecer hematomas, que suelen ser temporales.
  • Necrosis cutáneas, que pueden afectar a las areolas cuando han tenido que desplazarse en exceso, el haber sido sometidas a demasiada tensión o cuando se trata de un injerto libre.
¿En qué casos no debería realizarse una reducción de pecho?

La operación de reducción de pecho no es recomendable si la persona fuma, tiene ciertos trastornos, como pueden ser la diabetes o alguna enfermedad del corazón, es excesivamente obesa o no desea tener ningún tipo de cicatriz en las mamas. Es posible hacerse esta cirugía a cualquier edad; eso sí, es necesario tener en cuenta que, si las mamas todavía no están plenamente desarrolladas, puede que sea necesaria una segunda operación en un futuro. También es recomendable posponer este tratamiento si la paciente tiene determinados planes de futuro, como pueden ser:

  • Ser madre: Hay que tener en cuenta que después de someterse a esta operación amamantar puede convertirse en un problema. Por lo tanto, es recomendable para la mujer esperar a tener completa la familia o tener muy claro que no va a tener niños, antes de someterse a una mamoplastia de reducción.

 

  • Perder peso: Si se está comenzando con un programa de ejercicios y una dieta para perder peso, es necesario esperar para decidir más adelante si esta intervención es o no recomendable. La pérdida de peso, por lo general, tiene como resultado una reducción en el tamaño de los senos, por lo que una vez llevada a cabo la dieta y los ejercicios puede no ser necesaria la intervención.
¿Cuánto tiempo se tarda en ver el resultado final?

Es necesario recordar que, tras una mamoplastia de reducción, las cicatrices son bastante importantes, pero con el paso del tiempo cada vez se irán notando menos. Pasarán unos meses hasta que los pechos adquieran su aspecto definitivo. Es posible que la paciente pueda necesitar todavía más tiempo para acostumbrarse a su nueva imagen, es algo completamente normal. Pero si las expectativas que tenía antes de la operación eran realistas, seguro que quedará bastante satisfecha con el resultado final. Una vez pasados unos meses y la paciente se haya acostumbrado a su nueva imagen corporal, la reducción de pecho conlleva las siguientes ventajas:

  • Recuperará la simetría de sus senos, con lo que se sentirá mejor y más a gusto con su cuerpo.
  • Los pechos serán firmes.
  • Conseguirá eliminar posibles dolores de espalda, hombro y cuellos que le provocaba el peso de las mamas demasiado grandes.
  • Las cicatrices que le quedarán serán prácticamente imperceptibles a la vista.

En definitiva, esta operación resulta indispensable para aquellas personas que tengan problemas físicos relacionados con el excesivo tamaño de sus senos. Además, si pueden demostrar que padecen estos problemas, la Seguridad Social se hará cargo de la operación. También cabe la posibilidad de enfrentarse a esta intervención simplemente por estética; en este caso, la mujer deberá pagar el precio convenido con anterioridad.

Aunque las primeras 48 horas después de la cirugía pueden llegar a ser molestas, es verdad que en pocos días o semanas podrá llevar una vida prácticamente normal. La reducción de pecho consigue liberar a muchas mujeres de dolores muy fuertes en la parte alta de la espalda, cuello y hombros, y les permite realizar actividades físicas que antes no podían hacer por dolor o incomodidad.