Mandíbula

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Tratamientos para la mandíbula

La forma de nuestra mandíbula se refleja mucho en la forma del rostro y de su armonía visual. Años atrás era imprescindible pasar por el quirófano para realizar una modificación de este tipo, pero con la medicina estética ya no es necesario.

Podemos corregir la mandíbula y obtener unos resultados más naturales sin tener que recurrir a una operación. Además, esta técnica favorece la producción natural de colágeno de nuestro cuerpo. ¿Quieres que valoremos tu caso en Top Clinic?

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Tratamientos para la mandíbula

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Tipos de trastornos de mandíbula

Para entender los tipos de trastornos que son los más ordinarios, hay que comenzar desde el principio. ¿Qué es el trastorno mandibular? Es un grupo de dolencias que afectan a los músculos y las articulaciones de esta parte del cuerpo. Suelen generar notoria disfunción y dolor en toda la zona.

Los investigadores dividen los trastornos mandibulares en tres tipos, aunque es posible que un solo paciente tenga varios a la vez. Lo ideal es poder ir con un especialista en este tipo de problemas para realizar un diagnóstico correcto.

  • Dolor miofascial: Dolor y molestias en los músculos que controlan todo el movimiento y la función de esta parte del cuerpo.
  • Desarreglo de la articulación: Un disco desplazado, una dislocación o alguna lesión en el cóndilo mandibular son las causas más frecuentes de este desarreglo.
  • Artritis: Se relaciona con procesos inflamatorios o degenerativos de la articulación temporomandibular.

Trastornos de mandíbula más comunes

Entre los problemas más usuales de la mandíbula destacan cinco, que pueden causar malestar y dolor tanto en la zona mandibular como en otras cercanas, como puede ser el oído, además, también es común que provoquen dolores generales de cabeza.

  • Trastornos de la articulación temporomandibular: causa molestias y dolor en la articulación y en músculos cercanos. Si se sufre, puede ocasionar bloqueo en ambas articulaciones o en una sola, además de dolor temporal y sensibilidad en zonas próximas al oído.
  • Bruxismo: Rechinar o apretar los dientes. También está causado por el estrés. Suele ocurrir durante las horas de sueño y puede provocar dolor en cuello, mandíbula inferior o superior y cara. Puede extenderse a la cabeza y el oído.
  • Artritis reumatoide: Trastorno inflamatorio autoinmune que puede dañar las articulaciones de todo el cuerpo, especialmente la de la mandíbula, donde incluso puede haber pérdida ósea, y tejidos cercanos. Puede afectar también a los músculos y causar pérdida ósea.
  • Osteoartritis: Puede tener lugar en las articulaciones temporomandibulares. Provoca pérdida o deterioro de la función ósea de la mandíbula, del tejido y del cartílago.
  • Falta de equilibrio mandibular: Puede deberse a cuatro causas, que son una alteración en la erupción dental (dientes que nacen en un lugar erróneo o se quedan en la encía); anomalías volumétricas (dientes apiñados y huecos entre ellos); mordida profunda o abierta; y maloclusiones (de clase II, que afecta a la zona inferior moviéndola hacia adelante, de clase III, que afecta la misma zona y la retrae, y transversales).

¿Qué tratamientos existen para corregir la mandíbula?

Recuperar el equilibrio y la salud de la zona hace que la persona afectada mejore su calidad de vida, pues  la boca recupera su funcionalidad plena para el proceso de masticación. Además, se cuida la salud bucodental.

Mejores tratamientos para corregir la mandíbula: 

  • Cirugía ortognática o correctiva: resuelve diferentes trastornos de la boca que perjudican la funcionalidad, y alinea la mandíbula. Es un tratamiento alternativo al cual se recurre cuando las características óseas de los pacientes son especiales y no permiten la realización de una ortodoncia.
  • Cirugía del maxilar superior: permite avanzar y desplazar verticalmente o rotar el maxilar superior. Este procedimiento se emplea para corregir el prognatismo (maloclusión de clase III), la retrognatia (maloclusión de clase II), la mordida abierta y la sonrisa gingival.
  • Cirugía maxilomandibular: se utiliza en los casos que requieren un reposicionamiento del maxilar y la mandíbula para lograr una estética facial y una oclusión idóneas.
  • Mentoplastia: modifica el tamaño y recupera la barbilla, como retroceso, avance o cambios verticales.

¿Qué es el prognatismo mandibular?

En el prognatismo mandibular los dientes inferiores muerden por delante de los superiores. La principal causa de esto es un exceso de crecimiento de esta zona, aunque también puede asociarse a un crecimiento de esta en paralelo a un limitado desarrollo del maxilar superior.

El primer paso para tratar esta afección es llevar a cabo un diagnóstico correcto y después plantear un tratamiento ortodóncico quirúrgico; así se corrige la alteración del crecimiento. Es importante que no se corrija solamente con ortodoncia, puesto que, a la larga, ello puede tener consecuencias negativas.

Tratamiento de mandíbula para el bruxismo

Como ya se ha comentado antes, el bruxismo puede ser ocasionado por estrés, tensión o incluso problemas de sueño. En muchos casos no se necesita un tratamiento para repararlo. Sin embargo, a veces el problema es más grave y para su abordaje se presentan soluciones de varios tipos.

  • Medicamentos.
  • Intervenciones odontológicas: Dentro de estas caben varias opciones, como los protectores bucales o férulas (diseñados para que los dientes estén separados y no rechinen) y las correcciones dentales (en casos más graves y con mayor sensibilidad a la hora de masticar).

Tratamientos para la mandíbula torcida o desviada

La mandíbula torcida puede pasar de ser un problema estético a  acarrear importantes trastornos funcionales. Estos podrían llegar a maloclusiones y dificultades para masticar y hablar. El origen suele estar en la mandíbula, pero llega a afectar a mentón, tejidos blandos y pómulos, entre otras partes.

Las causas de la mandíbula torcida son varias: golpes o caídas, interferencia de algunos dientes, respirar por la boca, etc. En función de  la causa se elegirá el tratamiento más idóneo para revertir la situación. En niños, por ejemplo, la ortodoncia es suficiente en la mayoría de situaciones, puesto que los huesos aún están creciendo. En adolescentes y adultos, la ortodoncia o una mentoplastia, si la afectación es esquelética, o incluso la cirugía ortognática, son las posibles soluciones.

Los tratamientos de la mandíbula son necesarios para corregir los problemas de salud que afecten a esa zona y a otras próximas. Un diagnóstico temprano y acertado es siempre el punto de partida.