RADIOFRECUENCIA

¿Qué ES LA RADIOFRECUENCIA?

La radiofrecuencia consiste en la aplicación de ondas electromagnéticas de alta frecuencia sobre la piel que provoca el calentamiento controlado de las diferentes capas de la dermis.

Según la zona en la que se aplique (facial o corporal), los resultados varían, pero si en algo destaca este tratamiento es en la mejora de la flacidez, gracias a que favorece la formación de nuevo colágeno.

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DURACIÓN

1 hora

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ANESTESIA

No necesaria

HOSPITALIZACIÓN

No necesaria

RECUPERACIÓN

Inmediata

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PReguntas frecuentes

Todo lo que necesitas saber sobre el estimulador de colágeno

¿A quién va dirigido este tratamiento?

Este tratamiento está dirigido a todas las personas que tengan flacidez cutánea o piel caída en alguna zona de su cuerpo. Siempre se realizará valoración previa de un especialista.

¿En qué consiste este tratamiento?

La radiofrecuencia consiste en la aplicación de ondas electromagnéticas de alta frecuencia sobre la piel que provoca el calentamiento controlado de las diferentes capas de la dermis. Según la zona en la que se aplique (facial o corporal), los resultados serán los siguientes:

  • Favorece la formación de nuevo colágeno (mejorando la flacidez)
  • Realiza un drenaje linfático
  • Mejora la circulación de la piel y el tejido subcutáneo
  • Hidrata
  • Mejora el acné y sus cicatrices
  • Elimina la celulitis y grasa localizada
  • Reafirma senos y brazos
  • Reafirma abdomen
  • Reafirma glúteos

Es un tratamiento no invasivo e indoloro que se realiza con máquina. Se aplica el manípulo sobre la superficie a tratar realizando pequeños movimientos circulares. Este tratamiento se realiza tanto en facial: cara, cuello y escote, como en corporal: cara interna de los brazos y muslos, abdomen y glúteos.

En TopClinic contamos con la última tecnología en máquinas,  que llega un poquito más allá que la propia radiofrecuencia, realizando lo que en el entorno profesional se conoce como diatermia.

La diatermia aporta desde la primera sesión un efecto de reposicionamiento muscular, un incremento de la luminosidad y mejora de la calidad de la piel. Desde TopClinic hemos seleccionado esta máquina por dos motivos: no realiza destrucción celular y no produce calentamiento o quemaduras en el proceso.

El método aplicado a la cara: rejuvenece la cara produciendo el efecto de un lifting generado por la oxigenación de la piel y la eliminación de bolsas y ojeras de una forma no invasiva.

El método aplicado al cuerpo: ayuda a mejorar la flacidez y disolver la grasa y la celulitis (favoreciendo la combustión de las grasas), consiguiendo unos resultados visibles desde la primera aplicación ya que el efecto inmediato de la diatermia es la retracción del colágeno. Combate gradualmente la flacidez, la celulitis y las adiposidades.

Esta tecnología proveniente de la rama de la fisioterapia también es indicada para recuperar la musculatura abdominal, así como para la remodelación de los glúteos, el vientre y el tórax.

¿Cuál es su duración?

Los efectos se logran habitualmente a partir del primer mes de tratamiento y mejoran en los siguientes, aunque esto dependerá del estado inicial del paciente.

Se necesitan entre 4 y 10 sesiones en función de la superficie corporal. Las sesiones tienen una duración de 1 hora.

Aconsejamos complementar el tratamiento de radiofrecuencia o diatermia con mesoterapia facial y corporal. La mesoterapia la aplica siempre un médico especialista.

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Beneficios de la radiofrecuencia facial

La aplicación del tratamiento conlleva diversas ventajas. Una de las más visibles es la reducción progresiva de las líneas de expresión. El paso del tiempo provoca que la piel del rostro pierda elasticidad y colágeno. Ello provoca que aparezcan alteraciones en el rostro, como la mencionada, que gracias a esta técnica pueden eliminarse.

Otro aspecto que suele alterar la imagen de la cara es el descolgamiento de la piel cercana al óvalo facial. Este tiende a difuminarse creando un efecto visual poco favorecedor. La radiofrecuencia ayuda a definirlo y a recuperar el aspecto natural.

A la flacidez de la piel del rostro se añade la del cuello, lo que termina por envejecer a la persona. Esta opción contrae la piel y tiene un efecto tensor que levanta el óvalo ligeramente. La acumulación de grasa en el rostro provoca acné y que la piel brille. Las ondas usadas en este procedimiento reducen el tejido graso y evitan los síntomas mencionados.

Añádase a la información anterior que es un tratamiento indoloro, que se ajusta a todo tipo de piel para completar el repaso a sus ventajas. Siempre que un especialista la recomiende, tras un estudio previo de la piel, es una opción a tener en cuenta.

Efecto rebote en la radiofrecuencia facial

Antes de comentarlo, es necesario recordar las características del procedimiento. Tras aplicarse en el rostro un gel conductor, se utiliza el aparato de radiofrecuencia para masajear. Se busca así aumentar la temperatura de los tejidos y potenciar la creación de colágeno.

Sin embargo, hay diversas consecuencias que deben conocerse antes del procedimiento. Las personas con la piel muy sensible podrían sufrir un enrojecimiento u observar la aparición de vesículas de pequeño tamaño. Ambos síntomas desaparecen pasados unos días.

Lo habitual es que estas anomalías se produzcan por la falta de formación y experiencia del especialista. El uso de una temperatura demasiado alta atrofia la grasa, provocando sendas reacciones adversas. También debe subrayarse que las mujeres embarazadas o lactantes no deben someterse a esta técnica.

Sucede lo mismo con personas con dolencias musculares o neurológicas y con las que llevan una prótesis o un marcapasos. Padecer psoriasis, dermatitis o una alteración en la piel también es motivo para no confiar en esta opción. Mención especial merecen los enfermos de cáncer o VIH que tomen inmunopresores, ya que las ondas podrían provocar reacciones diversas.

La mejor manera de evitar el temido efecto rebote es el estudio detallado de cada caso clínico y de la medicación que toma el paciente. Es igualmente importante conocer si el/la interesado/a se ha sometido a la inyección de sustancias como el colágeno en días previos. De ser así, habrá de esperar un tiempo prudencial antes de poder someterse a la radiofrecuencia.

Otra medida preventiva imprescindible es la de evitar el uso de aparatos de uso doméstico que prometen resultados exitosos. El control de la temperatura y de la intensidad de las ondas ha de ser llevado a cabo siempre por un profesional.

Los procesos celulares que se dan con la radiofrecuencia facial

La diatermia, estimulación de los tejidos mediante calor, se consigue tras mantener la piel a 42 grados durante varios minutos. El resultado es la activación del metabolismo tisular (de los tejidos) y la catalización de las proteasas (reconstrucción de las roturas tisulares) y de las proteínas de choque térmico. Todo se realiza protegiendo la piel del daño que provoca el calor. Además, se producen tres procesos esenciales que repercuten, directamente, en la consecución de los objetivos comentados:

  • La hiperactivación. El metabolismo de las células aumenta contribuyendo a la reestructuración de los tejidos. Se produce la desintoxicación de los tejidos y se potencia el drenaje linfático. Es necesario someterse al menos a seis sesiones para comprobar estos cambios.
  • La vascularización. Aumenta la circulación y la oxigenación de los tejidos aportándoles nutrientes para su recuperación.
  • La bioestimulación. La creación de nuevas células va de la mano de la reparación y de la renovación de las dañadas. Este proceso y el anterior se produce a partir de la cuarta sesión.

¿Qué resultados se ven con la radiofrecuencia facial?

Tras describir aspectos esenciales del tratamiento, llega el momento de repasar sus efectos. La aplicación de calor y el masaje complementario estimula la eliminación de líquidos. Las ojeras y las bolsas desaparecen progresivamente tras experimentarse un drenaje natural. De aplicarse en la zona del cuello, la grasa acumulada en la papada se elimina por la orina. La reducción del volumen inicial es considerable y favorece que la persona afile la imagen de su rostro.

Las famosas líneas de expresión en la frente, los ojos y la zona de la boca se van difuminando progresivamente. También las arrugas se van rellenando gracias a la producción de colágeno. La piel luce hidratada, tersa y elástica, tres adjetivos que son sinónimos de juventud y de belleza.

El óvalo facial queda más marcado por la mandíbula, lo que permite disfrutar de una imagen rejuvenecida. La corrección del descolgamiento de la piel contribuye a evitar que la persona tenga una expresión de tristeza perenne. Los efectos de la técnica se extienden a la piel del cuello, consiguiendo eliminar imperfecciones y arrugas en una zona tan sensible. Así, el rejuvenecimiento es más completo y el paciente alcanza su meta de quitarse varios años de encima.

Es importante mencionar que el tratamiento está recomendado a personas que presentan una flacidez de la piel del rostro moderada o leve. Desde la primera sesión se observa un efecto rejuvenecedor. En las siguientes es posible observar un efecto lifting permanente.

La radiofrecuencia no frena el envejecimiento, pero con sesiones de mantenimiento ayuda a controlar sus efectos con mayor acierto. Sirva la información anterior para aclararles a quienes quieran someterse a esta técnica sus características más relevantes. Lucir un rostro más juvenil es posible gracias a una técnica tan eficaz como altamente recomendable.